Las crónicas de John Printer  ¿Por qué digitalizar tus planos viejos?

Cuando empiezas a trabajar en una oficina nueva para ti, al cabo de unas semanas ya conoces el nombre de al menos tres personas indispensables, te cuentan cuatro leyendas de pasillo y reconoces las caras más emblemáticas. Entre esos rostros legendarios, estaba el del ingeniero Rigoberto. John Printer sabía lo suficiente del señor Rigoberto: sobrepasa los 60 años y es un “crack” en lo que hace. Sólo una cosa no sabía nuestro héroe del ingeniero y es que... ¡Está peleado con la tecnología!

Caminando entre un departamento y otro, una reunión en un salón de vidrios transparentes dejó en evidencia el problemita del ingeniero Rigoberto ante John.

              “Miren, déjenme mostrarles dónde está el daño...”

El “daño” para John estaba en la escena que presenciaba: el ingeniero sacaba entre sus cosas, un plano, lo desenrollaba y tomaba una lupa para buscar el punto exacto donde se encontraba la falla. Arriba de la mesa donde colocaba el plano, había un proyector que fácilmente podía haberse usado para mostrar el plano – de haber estado éste digitalizado.

 

El señor Rigoberto demoró fallidamente en encontrar el punto que buscaba en el plano desgastado, luchando encima con las esquinas del mismo, las cuales se volvían a enrollar. Su hazaña provocó la impaciencia de los demás, haciéndolos retirarse del lugar. Cuando los demás van saliendo del salón, el ingeniero Rigoberto encuentra la falla en el plano.

              “¡La encontré! ¡Aquí está!”, gritaba el señor Rigoberto. Sin embargo, todos los compañeros se habían ido. Sólo es John Printer, quien entra y empieza a hablar con el señor Rigoberto:

              “Ingeniero… Usted disculpe… Pero, ¿no quisiera digitalizar sus planos y así los podría proyectar y mostrarles a todos…”

              “¡Qué va, hijo! Yo no sé cómo se hace eso… Además, ¿para qué? Dame 5 buenas razones…”, le responde el señor.

              “Está bien, se las daré…”

Nuestro súper héroe especialista en impresoras y escáneres enumeró las siguientes razones por las que el ingeniero Rigoberto debería digitalizar sus planos:

“Número 1: La seguridad… ¿Se imagina usted qué pasaría si le roban esos planos o si ocurre un incendio y los quema todos? Lo que dependía solo de su existencia física, ahora puede estar ahora protegido dentro de un disco duro y también por diferentes claves de acceso y restricciones de seguridad digital. Esto reduce el riesgo de pérdida y de sustracción de la información…

Razón número 2… ¡Todos usan el celular, incluso usted, señor Rigoberto! Todos, sus compañeros e incluso usted, necesita en algún momento acceder a sus planos desde su celular, desde cualquier lugar donde esté…

El tercer motivo es el medio ambiente… Y simple practicidad: la concienciación por el medio ambiente es cada vez mayor. Muchas compañías que quieren dejar de imprimir tantos papeles innecesarios y a su vez ahorrar en gastos de impresión… Pero también, ¿se imagina usted en una oficina con más espacio para usted y menos planos a su alrededor?

Número 4… Usted evitaría el deterioro de los documentos. Estos planos antiguos son relevantes para usted y para la empresa. Asegurar que la información se mantenga intacta es esencial. Esto sólo se lo garantiza la digitalización de documentos.

Una última razón, muy importante para usted es que ¡nadie le echaría cuentos! En su próxima reunión, usted mostraría ese plano a través del proyector, encontraría más fácilmente el punto que quería indicarles a sus compañeros y nadie podría criticarle a usted nada…”

El ingeniero Rigoberto quedó boquiabierto. Esa tarde, John Printer lo ayudó a digitalizar varios planos allí mismo en la oficina, utilizando el imagePROGRAF iPF 785 MFP M40 AIO, un dispositivo Canon multifuncional que, además de imprimir y hacer copias de planos, es capaz de escanearlos con increíble rapidez. Incluso, el ingeniero pudo compartir sus documentos escaneados de inmediato a través del software Cloud Portal Canon, el cual está incluido en el dispositivo.

              “¡Muchas gracias, John! Oye… ¿Y de casualidad sabrás si existe una de estas maquinitas como para tenerla en la casa…? Es porque allá tengo todo un cuarto lleno de planos y debería ahí armar mi oficinita algún día…”, le dijo el ingeniero a John Printer.

              “¡Claro! Hay una serie más sencilla y económica, la serie L de Canon, a la cual pertenecen el imagePROGRAF iPF 770 MFP L36 y el imagePROGRAF iPF 670 MFP L24…”

              “¡Bueno, usted mañana me manda un chat con esa información!”

En una esquinita de la oficina, Emma, la chica a la que John Printer había ayudado en el primer capítulo de esta historia, observaba toda la ayuda que nuestro héroe le daba al señor Rigoberto. Esa amabilidad de John… ¡Cada vez la enamora más!

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